El desarrollo de aplicaciones Android sigue alejada del dominio de iPhone

por Espira,

Que conste que no trato de evangelizar con Apple, no lo hago con nadie, entre otras cosas porque no cobro por ello, aunque nunca es tarde.

Lo único que pretendo es dar cifras reales y opiniones de gente que puede ayudarnos a ver las cosas como son. De hecho, hace más de un año, cuando decidimos iniciarnos en el desarrollo de aplicaciones para iPhone, la decisión entre hacer desarrollos para esta plataforma en lugar de Android, fue puramente comercial. Comercial porque hasta la fecha no había, y todavía no la hay, plataforma de distribución más acertada que la del iPhone.

La complejidad en el desarrollo no es un elemento diferenciador entre plataformas, son el mismo perro con distinto collar, al final lo que importa es la idea. De hecho el desarrollo para iPhone puede convertirse en algo más dilatado en el tiempo, pero por la parte que le toca a la revisión y aprobación de la aplicación por parte de Apple. En ocasiones la poca transparencia del iPhone parece incluso un handicap, todo lo contrario cuando te das cuenta de que si la aplicación se comercializa es porque funciona, y no vas a sufrir ningún efecto secundario con ella.

Pero ¿qué ocurre con Android? todo lo contrario que con Apple, mayor libertad de desarrollo, mayor transparencia, menos restricciones, y precisamente aquí es donde más problemas está teniendo la plataforma.

Mientras Android intenta estabilizar su mercado, Apple le sigue ganando enteros. El problema es que ahora los propios desarrolladores para Android parece que se encuentran con un obstáculo algo contradictorio, el crecimiento de la plataforma. Lo que puede parecer una ventaja se está convirtiendo en su mayor enemigo.

Y es que los desarrolladores de aplicaciones para Android se están dando de frente con la cantidad de variables con las que cuentan los diferentes terminales que funcionan con este sistema operativo, como por ejemplo las distintas resoluciones de pantalla, los distintos hardware que hacen funcionar el sistema, incluso con las distintas versiones de firmware que cada fabricante de teléfonos introduce en sus propios terminales.

Y aquí radica la ventaja del iPhone, un solo terminal, un único tamaño de pantalla, el mismo hardware y el mismo software, y todo funcionando al mismo compás.

Como decía, no trato de evangelizar, de hecho el desarrollo de aplicaciones Android está a la vuelta de la esquina en Espira, pero el iPhone sigue siendo la referencia a tener en cuenta.